Buscan evadir cualquier sensación de desesperación frente a un problema o dificultad
- Mayoría de establecimientos informales venden estos productos sin receta médica
- Producen somnolencia, dificultad para concentrarse, paro cardíaco, coma y muerte
- Padres de familia y tutores a reforzar el diálogo y la confianza con sus hijos
Sea con la excusa equivocada de enfrentar algún reto o dificultad en la vida consiguiendo una sensación de “aparente excitación o calma”, cada vez más adolescentes se automedican con ansiolíticos y antidepresivos, medicamentos que -siendo de venta restringida- pueden ocasionar a quien los utiliza sin supervisión médica no solo la adicción, sino depresión respiratoria, paro cardíaco, estado de coma y hasta la muerte.
Así lo sostuvo el especialista de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud, Aldo Álvarez Risco, quien añadió que los adolescentes es el grupo poblacional más susceptible a hacer uso indiscriminado de estos fármacos.
“Los ansiolíticos y antidepresivos son medicamentos usados contra la depresión y el único profesional autorizado para determinar este diagnóstico es el médico. Estos fármacos son altamente peligrosos ya que si se usan sin evaluación médica pueden generar graves daños a la salud desde un efecto de somnolencia excesiva hasta la muerte”, anotó.
Explicó que el tratamiento de un paciente con un diagnóstico depresivo suele durar varios meses con un seguimiento profesional. En tanto, si los adolescentes o cualquier persona utiliza estos fármacos de vez en cuando, pueden ocasionar que su estado de ánimo se altere o, si sufre de depresión, se torne aún más grave, alertó el especialista.
“Los ansiolíticos y antidepresivos generan cambios en el sistema nervioso central por lo que una sobredosis podría ser mortal”, indicó.
Fomente la comunicación
Álvarez comentó que un factor eficaz para prevenir que más adolescentes sigan con este peligroso hábito, es que los padres o tutores fortalezcan la comunicación y el nivel de confianza en el hogar para que esta población -susceptible a consumir estos fármacos adictivos- puedan expresar sus temores.
“Los mayores de la casa deben estar al tanto de los signos de alerta de la depresión en los adolescentes como el aislamiento, ataques de llanto o de ira repentina, el descuido en la higiene o el cuidado personal, entre otros factores”, dijo.
Finalmente recordó que la población puede llamar a la línea gratuita 0 800 108 28 de Infosalud del Minsa, para saber cuáles son establecimientos de salud públicos que ofrecen atenciones psicológicas o psiquiátricas para descartar un cuadro depresivo.
Lima, 07 de noviembre de 2010
NP. 1000-10